La última vez que te vi nos despedimos como siempre con dos besos pero esa vez no se por que me abracé a tu cuello lo mas fuerte que pude, fue algo impulsivo fue como si necesitara ese abrazo que parecía el último. Tu también me abrazaste fuerte, me separaste de ti, me sonreíste y te metiste en tu coche. Yo fui corriendo hacia el mio, entré, y miré hacia atrás, al ver tu coche marchar me dio un vuelco al corazón y en ese preciso instante supe que no te volvería a ver hasta...
Un día indefinido y lejano.