¿Sabes? Antes odiaba caminar bajo la lluvia sin paraguas, no soportaba mojarme ni tan si quiera un pelo. Pero como todo, las cosas cambian y ahora caminar bajo la lluvia tiene un encanto que nunca antes había imaginado que tendría. Notar las gotas en mi pelo y en mi cara es algo... Que no puedo explicar con palabras...
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